Disponer de una web propia ya sea una web corporativa, un blog, una tienda online o de otro tipo es necesario para empresas, negocios, entidades y multitud de otros proyectos online y offline. Todavía hoy es habitual encontrarse con personas que creen que tras encargar un diseño funcional, atractivo y moderno ya está todo hecho. Y se sorprenden cuando conocen que una web necesita mantenimiento constante. ¿Mantenimiento? ¿Pero eso qué es? ¿Para qué?, se preguntan. Si tú también te has hecho esas preguntas, aquí tienes las respuestas.

Por qué es importante mantener una web, blog o tienda online de forma constante.

Evita desactualizaciones que afecten al correcto funcionamiento de tu web.

¿Sabías que una web en WordPress requiere de una serie de plugins para su correcto funcionamiento? ¿Que las herramientas o sistemas, por denominarlos de un modo comprensible para todos, que forman parte de la web desarrollada con cualquier CMS se pueden quedar obsoletos?

Constantemente van apareciendo actualizaciones que suponen mejoras, que proporcionan parches de seguridad o que solucionan la incompatibilidad de un plugin con otro que se ha actualizado. Si no aceptas e implementas esas actualizaciones en un mantenimiento web, tu site será más vulnerable en materia de seguridad, y puede sufrir problemas de funcionamiento.

Por ello la actualización debe ser constante.

Con un adecuado mantenimiento web se reduce la vulnerabilidad frente a ataques de ciberdelincuentes.

Una web sin mantenimiento permanente es una web débil frente a los ataques de hackers, piratas y otros ciberdelincuentes. Podrían acceder a tus archivos, dejar inservible tu site o robar los datos de tus clientes, entre otros problemas graves. Instalar parches de seguridad y detectar grietas de seguridad que pueden ser la puerta de entrada a virus y otros ataques, son dos de las medidas que el mantenimiento web continuado permite tomar para evitar problemas.

El mantenimiento web constante permite detectar pequeños fallos y corregirlos antes de que generen problemas importantes.

Solo con el mantenimiento permanente se pueden detectar pequeños fallos antes de que generen problemas mayores. Y cuando se trata de web corporativas o tiendas comerciales, esos problemas pueden suponer una importante pérdida monetaria.

Los errores que provocan abandonos de carros, que el visitante no regrese al sitio web, que tu web colapse los días de venta más importantes del año o que dejan una mala imagen de tu negocio o entidad en el usuario, te cuestan dinero. Literalmente.  Es importante entender el mantenimiento web como la inversión rentable que es.

Mejora la impresión y la experiencia del usuario.

Cuando un usuario encuentra un error, un problema o una parte de la web caducada y al regresar al día siguiente, o tiempo después, este problema persiste, la impresión que se lleva sobre el sitio web es muy negativa. La repercusión en la imagen de marca puede ser enorme.

¿Qué va a pensar el usuario? Que si no lo corrigen, es que les da igual, que no les importa. O, peor aún, que no se enteran. Y si no se enteran de eso, ¿de qué más están fuera de onda? Y se preguntarán si tampoco les importa la seguridad de sus datos, la atención postventa, por ejemplo.

No actualizarse genera sensación de dejadez y abandono. De falta de interés.

Prevenir es mejor que curar también en el ámbito cibernético

El mantenimiento web permanente permite prevenir problemas a distintos niveles. Como en otros ámbitos de la vida la prevención ahorra problemas, disgustos, dolores de cabeza, tiempo, trabajo y dinero. Reparar es mucho más caro que mantener. Y por el camino puede haber sumado pérdidas al perder usuarios, ventas o contrataciones.

 

Qué debe incluir un mantenimiento web periódico.

La lista es muy larga pero al menos debe:

  • Actualizar los contenidos para un adecuado posicionamiento en buscadores y una buena imagen a los usuarios.
  • Detectar errores. Revisar que todas las funcionalidades de la web son adecuadas: tiempo de carga, funcionamiento de los formularios, enlazado interno, aplicaciones, botones y un largo etcétera.
  • Actualización de plugins.
  • Limpieza de la base de datos.
  • Actualización de la información legal (RGPD, cookies…)
  • Mantenimiento preventivo y de seguridad.

En resumen, estos son los principales motivos por los que es importante el mantenimiento web constante. Si aún no lo aplicas en tu web, es momento de que te lo replantees y tomes una decisión rentable para tu negocio u organización.

 

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