Durante décadas hemos soñado con robots que hagan las tareas del hogar. Lo que antes era ciencia ficción, hoy comienza a tomar forma real. NEO, el humanoide de la empresa noruega 1X Technologies, acaba de dar el salto al mercado como el primer robot doméstico funcional para consumidores reales.
Y no hablamos de un aspirador que se pasea por el suelo: hablamos de una máquina bípedo-humanoide capaz de reconocer objetos, manipularlos, aprender de su entorno y mantener conversaciones contextuales.
La revolución llega a casa
NEO mide 1,68 m de altura, pesa unos 30 kg y puede levantar hasta 70 kg sin despeinarse. Su esqueleto interno funciona mediante un sistema de tendones artificiales (“Tendon Drive”), lo que le otorga una fluidez de movimiento más cercana a la humana que la de los robots de engranajes rígidos.
Sus manos cuentan con 22 grados de libertad, permitiéndole realizar tareas de precisión como doblar ropa o manipular objetos frágiles. Todo ello sin el zumbido mecánico típico: apenas 22 dB de ruido, más silencioso que un frigorífico moderno.
Y sí, puede hablar contigo. NEO integra un modelo de lenguaje (LLM) con memoria contextual y visión integrada, capaz de identificar objetos, planificar acciones y mantener una conversación coherente. Detrás de su aparente simpatía hay un cerebro distribuido: sensores visuales estéreo, micrófonos direccionales, conectividad WiFi, Bluetooth y 5G, y un sistema de aprendizaje continuo que permite que expertos humanos lo guíen remotamente cuando se enfrenta a tareas nuevas.
Tip técnico: biomecánica inspirada en humanos
El sistema de tracción por tendones (“Tendon Drive”) no es una curiosidad estética: reduce inercias, suaviza movimientos y aumenta la seguridad al interactuar con humanos.
A diferencia de los motores directos de par fijo, este diseño distribuye tensiones de forma flexible, lo que se traduce en movimientos más naturales y eficientes energéticamente. Es, en cierto modo, una reversión ingenieril de la anatomía humana.
Un robot con funciones reales
Lo interesante de NEO no es solo su aspecto humanoide, sino su capacidad funcional en entornos domésticos reales. Puede organizar espacios, limpiar habitaciones, llevar bolsas de la compra o ayudarte con rutinas básicas.
Controlarlo es tan fácil como hablarle o usar una aplicación móvil. También mantiene memoria de tareas y hábitos, de modo que “aprende” tu forma de vivir y adapta su comportamiento a ella.
Eso sí, aún no es completamente autónomo. Algunos procesos complejos requieren supervisión remota (teleoperación). Pero incluso así, estamos ante el primer paso tangible hacia la convivencia con robots generalistas en el hogar.
Tip técnico: integración de IA multimodal
NEO combina visión, lenguaje y acción física en un mismo sistema. Su modelo de IA no se limita a chatear; utiliza la cámara estéreo para identificar objetos y el contexto de la conversación para decidir qué hacer con ellos.
En términos de arquitectura, esto supone un cambio profundo: los modelos de lenguaje se están convirtiendo en planificadores de alto nivel, mientras que la percepción y el control motor gestionan la ejecución. Un esquema de tres capas (percepción-planificación-acción) que empieza a parecerse peligrosamente a cómo pensamos los humanos.
Seguridad digital en el hogar inteligente
Y aquí viene la parte que más nos interpela en The Black Box Lab: la ciberseguridad. Un robot doméstico como NEO no es solo una máquina simpática que limpia la cocina: es un nodo autónomo con cámaras, micrófonos, conectividad y memoria local. Desde la perspectiva de la tríada CIA (Confidencialidad, Integridad y Disponibilidad), emergen desafíos claros:
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Confidencialidad: el robot observa, escucha y aprende. ¿Quién controla esos datos? ¿Dónde se almacenan?
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Integridad: cualquier manipulación indebida de sus comandos podría tener consecuencias físicas en el entorno.
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Disponibilidad: si forma parte del ecosistema domótico, un fallo podría dejar sin servicio a otras funciones de la casa.
Por eso recomendamos aislar estos dispositivos en VLANs separadas, aplicar políticas de logs seguros y mantener actualizaciones verificadas. Los robots inteligentes del futuro exigirán redes domésticas tan seguras como las de un servidor corporativo.
Tip técnico: interoperabilidad con sistemas domóticos
Quienes ya utilizamos Home Assistant, Node-RED u otros entornos de automatización, empezamos a imaginar las posibilidades:
Un robot como NEO podría interactuar con luces, sensores, cámaras o persianas, actuando como interfaz física de un ecosistema digital.
Por ejemplo: detecta que el ambiente está oscuro y, en lugar de enviar una orden al sistema, camina y enciende la lámpara manualmente. Es un puente literal entre el software y el mundo real.
Un hito más allá del marketing
¿Por qué NEO es tan relevante? Porque representa la primera transición real del laboratorio al salón. Hasta ahora, la robótica humanoide era terreno de prototipos industriales o demostraciones académicas. NEO es el primer intento serio de producto de consumo, con un precio (unos 20.000 $ o 499 $/mes en suscripción) que lo coloca al alcance de usuarios pioneros y hogares tecnológicamente avanzados.
Su lanzamiento marca el inicio de una nueva capa en la transformación digital del hogar.
Para quienes trabajamos en inteligencia artificial, robótica y seguridad, NEO no es el final de nada: es el comienzo de una nueva era. El reto ya no es enseñar a las máquinas a pensar, sino enseñarles a actuar con propósito y ética en entornos humanos.
En The Black Box Lab observamos este avance con entusiasmo técnico y con espíritu crítico. Sabemos que cada nueva capa de automatización abre oportunidades y vulnerabilidades. Por eso, más que preguntarnos “qué puede hacer NEO”, la cuestión realmente interesante es cómo prepararemos nuestros sistemas, redes y hogares para convivir con él.
Preguntas rápidas sobre NEO
¿Cuánto dura su batería?
Aproximadamente 4 horas de autonomía continua. La cifra puede variar en función del tipo de tarea (no es lo mismo limpiar una cocina que mantener una conversación o transportar peso).
¿Cómo se carga?
Se recarga mediante una base de carga inteligente similar a la de los robots aspiradores, aunque también puede conectarse por cable. La versión doméstica incluirá un sistema de “acoplamiento autónomo”, es decir, NEO puede regresar a su base por sí mismo cuando detecta bajo nivel de batería.
¿Puede subir escaleras?
No. De momento está diseñado para moverse sobre superficies planas y seguras. Su locomoción está optimizada para entornos domésticos interiores.
¿Tiene cámara y micrófonos?
Sí, cuenta con cámaras estéreo 8,85 MP con visión 3D y un array de micrófonos direccionales que le permiten orientarse y reconocer voces, pero la compañía afirma que los datos se procesan de forma local para preservar la privacidad.
¿Puede conectarse a otros sistemas del hogar inteligente?
Sí, y aquí viene lo interesante: su API permite integraciones con sistemas como Home Assistant, Alexa o Google Home. Esto abre la puerta a tareas coordinadas, como limpiar cuando nadie está en casa o encender luces mientras camina por una estancia.
¿Cuándo estará disponible en Europa?
Las primeras unidades llegarán a Estados Unidos en 2026. El despliegue europeo se prevé para 2027, aunque la compañía ya ha anunciado acuerdos con distribuidores en diversos países.
¿Cuánto cuesta?
El modelo base tiene un precio de 20.000 $, o bien una suscripción mensual de 499 $.


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